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  • Asma laboral: una prioridad en la vigilancia de la salud en el trabajo

    Asma laboral: una prioridad en la vigilancia de la salud en el trabajo

    El asma laboral se ha consolidado como una de las principales enfermedades respiratorias relacionadas con el entorno laboral. En el marco de la prevención de riesgos laborales, la detección y el control de esta patología a través de programas eficaces de vigilancia de la salud son fundamentales para proteger el bienestar de las personas trabajadoras y garantizar su rendimiento a largo plazo.

    ¿Qué es el asma laboral?

    El asma laboral es una enfermedad respiratoria crónica causada o agravada por la exposición a agentes presentes en el entorno de trabajo. Puede dividirse en dos tipos:

    • Asma profesional: desarrollada por la exposición a sustancias presentes exclusivamente en el ambiente laboral.
    • Asma agravada por el trabajo: empeora una condición asmática preexistente debido a las condiciones laborales.

    Ambas formas tienen en común su impacto directo en la salud en el trabajo, afectando a la calidad de vida, la productividad y, en muchos casos, provocando bajas prolongadas o incluso incapacidad laboral.

    Agentes y sectores de riesgo

    Las personas trabajadoras de ciertos sectores están especialmente expuestas a desarrollar asma laboral, como:

    • Panadería y alimentación (por harinas, enzimas, aditivos)
    • Industria química y farmacéutica
    • Sanidad (por el uso de látex o desinfectantes)
    • Carpintería y procesado de madera
    • Agricultura y ganadería (por el contacto con polvo de grano, hongos, pesticidas)
    • Peluquería (exposición a decolorantes y tintes)
    • Construcción (por exposición a espumas de poliuretano)

    Los agentes causantes pueden tener un alto o bajo peso molecular, y el riesgo aumenta considerablemente si existe una predisposición atópica o si no se emplean medidas preventivas adecuadas.

     

    Frases H relevantes a tener en cuenta

    Al manejar productos químicos, es esencial identificar las Frases H (indicaciones de peligro) que alertan sobre riesgos específicos para la salud respiratoria:

    • H334: Puede provocar síntomas de alergia o asma o dificultades respiratorias en caso de inhalación.
       
    • H317: Puede provocar una reacción alérgica en la piel (puede indicar que el agente también sea sensibilizante respiratorio).
       
    • H335: Puede irritar las vías respiratorias.
       

    Los productos etiquetados con estas frases requieren medidas de control rigurosas, uso de equipos de protección adecuados y una vigilancia de la salud más estrecha.

    Además, suelen estar identificados con el pictograma de peligro para la salud, representado por un icono de silueta humana con una estrella en el pecho. Este pictograma advierte de riesgos graves como sensibilización respiratoria, carcinogenicidad o toxicidad para órganos específicos.

     

    Síntomas a tener en cuenta

    Es fundamental que las personas trabajadoras y los servicios de prevención estén atentos a los signos de alarma:

    • Episodios de tos, disnea, sibilancias y opresión torácica que aparecen o se agravan durante la jornada laboral.
    • Presencia simultánea de síntomas de rinitis o conjuntivitis.
    • Empeoramiento durante la semana laboral y mejoría durante fines de semana o vacaciones.

    La detección precoz es clave, ya que cuanto más tiempo se mantenga la exposición al agente sensibilizante, más difícil será revertir los síntomas.

    Importancia de la vigilancia de la salud

    Desde OTP, entendemos que la vigilancia de la salud no es un mero trámite, sino una herramienta estratégica. Para el caso del asma laboral, debe incluir:

    • Evaluaciones médicas específicas para los puestos con riesgo.
    • Control periódico del estado respiratorio de las personas expuestas.
    • Coordinación con especialistas en neumología en caso de sospecha.
    • Registro y análisis de síntomas respiratorios y su relación con la jornada laboral.

    Además, una historia clínica detallada y una evaluación del entorno laboral son esenciales para confirmar la relación causal.

    Implicaciones legales y sociales

    El asma laboral está reconocida como enfermedad profesional en el RD 1299/2006, lo que implica:

    • La necesidad de notificación y comunicación a la autoridad laboral.
    • El derecho de la persona afectada a cambiar de puesto de trabajo, si es necesario, para evitar la exposición al agente desencadenante.
    • En casos graves, puede derivar en una incapacidad laboral temporal o permanente.

    No detectar ni gestionar correctamente esta enfermedad puede acarrear no solo consecuencias para la salud de las personas trabajadoras, sino también sanciones para las empresas.

    La aparición de casos de asma laboral es una señal clara de que debemos reforzar la prevención de riesgos laborales con especial foco en la vigilancia de la salud respiratoria. Desde OTP, trabajamos codo a codo con las empresas para identificar riesgos, formar a las plantillas, implantar medidas de protección y garantizar entornos laborales seguros y saludables.

  • El gran apagón del 28 de abril: una llamada de atención sobre las medidas de emergencia en las empresas

    El gran apagón del 28 de abril: una llamada de atención sobre las medidas de emergencia en las empresas

    El pasado 28 de abril de 2025, España vivió un gran apagón eléctrico que paralizó durante horas la actividad en numerosos sectores. Más allá del impacto inmediato, este suceso ha puesto de nuevo sobre la mesa una cuestión fundamental: ¿están preparadas las empresas para afrontar situaciones de emergencia de forma segura y eficaz?

    Desde OTP queremos reflexionar sobre las lecciones que este apagón nos deja en materia de prevención de riesgos laborales, autoprotección y continuidad de negocio.

     

    El Plan de Emergencias: el primer escudo ante una emergencia

    Toda empresa debe contar con un Plan de Emergencias adaptado a su actividad, tal y como establece la normativa vigente (Art. 20 de la Ley 31/1995). Este plan es el documento que recoge:

    • Analizar posibles situaciones de emergencia, como por ejemplo un apagón eléctrico, evaluando su impacto en la seguridad.
    • Adoptar medidas necesarias en primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación, adecuadas al tipo de emergencia prevista.
    • Designar personal responsable de aplicar dichas medidas en caso de emergencia.
    • Formar al personal designado, asegurando que saben actuar en situaciones como un corte de suministro eléctrico.
    • Proporcionar material adecuado (linternas, sistemas de evacuación de emergencia, etc.) para afrontar situaciones críticas.
    • Comprobar periódicamente el funcionamiento de las medidas y sistemas de emergencia previstos.
    • Coordinarse con servicios externos (bomberos, asistencia médica, etc.) para garantizar una respuesta rápida y eficaz.

    Un apagón no planificado puede generar riesgos graves: desde caídas por falta de iluminación, atrapamientos en ascensores, hasta la paralización de sistemas críticos en hospitales, industrias o centros de datos.
    Contar con un Plan de emergencias  actualizado y operativo es esencial para proteger la vida de las personas trabajadoras y minimizar daños materiales.

     

    Plan de Continuidad de Negocio: asegurar la resiliencia empresarial

    Además del Plan de emergencias , las empresas deben ir un paso más allá: asegurar la continuidad de su actividad frente a cualquier interrupción.

    Aquí cobra especial importancia la Norma UNE-ISO 22301, que define los requisitos para establecer, implantar y mantener un Sistema de Gestión de la Continuidad de Negocio (SGCN).

    Aplicar esta norma implica:

    • Analizar los riesgos que pueden paralizar el negocio (apagones, ciberataques, desastres naturales).
    • Diseñar planes de contingencia para garantizar la prestación de servicios críticos.
    • Establecer sistemas de respaldo y recuperación (por ejemplo, generadores eléctricos, copias de seguridad de datos, protocolos alternativos de comunicación).
    • Realizar simulacros y revisiones periódicas para asegurar la eficacia de los planes.

    El objetivo no es solo sobrevivir a una crisis, sino recuperarse rápidamente y mantener la confianza de clientes, plantilla  y proveedores.

     

    Prevención de riesgos laborales: más allá del cumplimiento

    El gran apagón también recuerda algo fundamental: la prevención de riesgos laborales no puede limitarse al cumplimiento normativo.
     Debe ser parte del ADN de la empresa, incorporando una cultura preventiva real que:

    • Evalúe los riesgos emergentes (como la dependencia tecnológica).
    • Forme a las personas trabajadoras en protocolos de emergencia y evacuación.
    • Cuente con medidas de protección colectivas y equipos de emergencia preparados.
    • Garantice la seguridad en entornos críticos (como salas de máquinas, laboratorios o plantas industriales).
       

    La seguridad y la salud laboral no solo protegen vidas: son un factor clave para la resiliencia empresarial y la sostenibilidad a largo plazo.

     

    El gran apagón como oportunidad para actuar

    Cada situación crítica debe servirnos para mejorar.
     El apagón del 28 de abril de 2025 es una oportunidad para que las empresas:

    • Revisen y actualicen sus Planes de Emergencia o de Autoprotección.
    • Se planteen implantar un Plan de Continuidad de Negocio basado en la Norma UNE-ISO 22301.
    • Refuercen la formación en emergencias de sus equipos, hagan simulacros, adelántese a cualquier imprevisto.
    • Integren la prevención de riesgos laborales como un valor estratégico.
       

    En OTP acompañamos a las empresas a evaluar sus riesgos, diseñar planes efectivos y formar a sus equipos para que estén preparados ante cualquier eventualidad.

    Porque la mejor prevención es la que se anticipa.

     

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  • ¿Tu organización cuida de verdad a quien vuelve tras una baja de larga duración?

    ¿Tu organización cuida de verdad a quien vuelve tras una baja de larga duración?

    ¿Qué tiene que hacer una organización cuando se reincorpora una persona trabajadora tras una baja de larga duración? ¿Es necesario adoptar alguna medida más allá de reincorporarle al puesto de trabajo que tenía antes de la baja? ¿Tiene la empresa algún tipo de responsabilidad en estos casos?

    Antes o después, todas las organizaciones se enfrentan a una situación habitual pero compleja: la reincorporación de una persona trabajadora tras una baja médica de larga duración. Ya sea por contingencias comunes (enfermedades generales) o por contingencias profesionales (accidentes laborales o enfermedades profesionales), este retorno no siempre es sencillo desde el punto de vista de la prevención de riesgos laborales.

     

    El papel de la vigilancia de la salud

    El primer paso imprescindible es solicitar un reconocimiento médico al servicio de prevención. Este examen no solo debe incluir las pruebas habituales del puesto, sino también tener en cuenta el historial médico completo de la persona durante su baja. Además, se recomienda realizar una entrevista para que la persona pueda explicar su situación actual y posibles limitaciones.

    Es importante recordar que el alta médica no implica que la persona esté completamente recuperada. En muchos casos, el retorno se produce con ciertas limitaciones físicas o psicosociales, por lo que deben tomarse medidas de adaptación del puesto de trabajo para proteger la salud de la persona trabajadora y del resto del equipo.

     

    Adaptaciones necesarias del puesto de trabajo

    Si tras el reconocimiento médico se emite un informe de aptitud con limitaciones, la empresa deberá realizar las adaptaciones necesarias del puesto de trabajo, eliminando o modificando aquellas tareas que no pueda realizar. Esta medida debe comunicarse tanto a la persona reincorporada como a su equipo o responsable directo, quien será clave en la redistribución de tareas.

    Cuando no sea posible adaptar el puesto, la empresa deberá reubicar a la persona trabajadora en otro puesto compatible con sus capacidades, formación y experiencia, siempre priorizando su bienestar.

    Un procedimiento interno que garantice el éxito

    La reincorporación debe estar regulada por un procedimiento interno, con responsables designados y acciones concretas. La NTP 1116 del INSST propone incluso la figura de un gestor o coordinador del caso, encargado de acompañar a la persona en todo el proceso, supervisar las acciones preventivas y actuar como nexo entre servicios médicos, dirección y personal técnico.

    Este acompañamiento humano y profesional puede ser desarrollado por personal interno o gestionado directamente por el Servicio de Prevención Ajeno (SPA).

     

    Comunicación, seguimiento y apoyo

    Es fundamental que la persona reincorporada sepa quién gestiona su caso y pueda contar con un canal de comunicación cercano. Las reuniones de seguimiento deben realizarse con frecuencia al principio, para adaptarse al ritmo de evolución, y espaciarse a medida que la persona se reintegra plenamente.

    Una reincorporación mal gestionada puede derivar en riesgos psicosociales, como estrés, desmotivación o conflictos en el entorno de trabajo.

     

    Coordinación interna y compromiso colectivo

    El éxito de una reincorporación no depende solo de la medicina del trabajo. Es esencial que exista coordinación entre todos los departamentos implicados (recursos humanos, mandos intermedios, prevención), y que el compromiso con la salud de la persona sea real.

    Contar con el acompañamiento de un Servicio de Prevención especializado permite evaluar cada caso de forma individualizada y establecer medidas adecuadas a la realidad de cada empresa.

    En OTP trabajamos para que cada proceso de reincorporación sea una oportunidad para cuidar de tu equipo. Porque una buena prevención se construye con anticipación, humanidad y compromiso.

     

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  • 28 de abril: Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo: Una oportunidad para reforzar la cultura preventiva

    28 de abril: Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo: Una oportunidad para reforzar la cultura preventiva

    El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo se celebra cada año el 28 de abril. Esta fecha fue establecida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2003 con el objetivo de promover la prevención de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales en todo el mundo.

    Se trata de una jornada clave para reflexionar sobre los avances en prevención de riesgos laborales, reconocer los retos pendientes y movilizar a todos los agentes sociales en la construcción de entornos laborales seguros, saludables y sostenibles.

     

    Iniciativas en España y en el mundo

    Este día se conmemora de forma diversa en los distintos países, adaptándose a sus contextos sociolaborales. En España, por ejemplo, es habitual la organización de conferencias, seminarios y talleres sobre prevención de riesgos laborales. Muchas empresas y organizaciones aprovechan esta fecha para lanzar campañas de sensibilización y acciones formativas internas dirigidas a sus plantillas.

    En otros países, las actividades incluyen la divulgación de informes, jornadas educativas y promoción de buenas prácticas, tanto en entornos empresariales como institucionales. Las organizaciones sindicales, además, tienen un papel activo en esta celebración, organizando marchas y manifestaciones para visibilizar los riesgos laborales y exigir mejores condiciones de trabajo.

     

    Un día para visibilizar, exigir y avanzar

    Los sindicatos desempeñan una función fundamental en esta fecha, impulsando acciones que buscan fortalecer los derechos de las personas trabajadoras, visibilizar los peligros existentes en diferentes sectores y promover la aplicación real de medidas preventivas. También colaboran con empleadores y administraciones públicas para impulsar políticas que mejoren la seguridad laboral de forma efectiva y duradera.

    Por su parte, los medios de comunicación también pueden contribuir a la creación de una cultura preventiva más sólida. Más allá de informar sobre siniestros o cifras de siniestralidad, tienen la capacidad de generar conciencia social sobre la importancia de la prevención en todos los niveles.

     

    Un compromiso compartido

    El próximo 28 de abril representa una nueva oportunidad para renovar el compromiso con la seguridad y salud en el trabajo. Todas las partes implicadas —empresas, personas trabajadoras, sindicatos, instituciones, medios— tienen la posibilidad de sumar esfuerzos para fomentar una cultura preventiva real, que vaya más allá del cumplimiento normativo y se integre en el día a día de las organizaciones.

     

    ¿Sabes cuál es la cultura preventiva en tu empresa?

    En OTP te ayudamos a dar el siguiente paso. Evaluar la cultura preventiva no solo permite detectar áreas de mejora, sino también reforzar el compromiso real con la seguridad y la salud. Utilizamos la metodología NOSACQ-50, un instrumento validado científicamente que, a través de 50 preguntas, permite medir el grado de implantación de la cultura preventiva en tu organización y diseñar un plan de acción ajustado a tus necesidades. Si quieres conocer en qué punto está tu empresa y cómo avanzar hacia entornos más seguros y saludables, cuenta con nosotros.

     

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  • El INSST actualiza la guía clave para prevenir la principal causa de baja laboral: la manipulación manual de cargas

    El INSST actualiza la guía clave para prevenir la principal causa de baja laboral: la manipulación manual de cargas

    La manipulación manual de cargas sigue siendo una de las actividades más comunes —y riesgosas— en numerosos sectores productivos. Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), los sobreesfuerzos representan la principal causa de baja laboral en España, siendo responsables del 29 % de los accidentes con baja y del 78 % de las enfermedades profesionales, principalmente por trastornos musculoesqueléticos (TME).

    Ante esta realidad, el INSST ha presentado una actualización de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas, en desarrollo del Real Decreto 487/1997. El objetivo: ofrecer herramientas más eficaces para reducir los sobreesfuerzos y sus consecuencias en la salud de las personas trabajadoras.

     

    ¿Qué cambia con esta nueva guía?

    La actualización de la guía técnica incorpora una serie de mejoras prácticas que permiten adaptar la prevención a diferentes sectores y realidades:

    • Sustitución de su método simplificado por diversas herramientas de evaluación adaptadas a cada tarea y en concordancia con normas internacionales ISO/TR 12295
    • Inclusión de un nuevo anexo para la movilización de personas en el sector sociosanitario.
    • Mayor enfoque en la ergonomía aplicada a sectores con alta incidencia de TME, como limpieza, transporte, construcción o sanidad.
    • Recomendaciones específicas para pymes y entornos con menos recursos preventivos.

     

    ¿Por qué es urgente aplicar estas medidas?

    La exposición a sobreesfuerzos físicos es una causa directa de lesiones como:

    • Lumbalgias
       
    • Hernias discales
       
    • Tendinitis en hombros y brazos
       
    • Problemas de rodilla y cuello
       

    Estas patologías no solo comprometen la salud en el trabajo, sino que también afectan a la productividad y aumentan el absentismo laboral. Prevenirlas es una prioridad en cualquier plan de prevención de riesgos laborales.

     

    Acciones clave para las empresas

    • Evaluar los riesgos ergonómicos con criterios actualizados y específicos por tarea.
    • Aplicar mejoras organizativas y técnicas: rediseño de puestos, uso de ayudas mecánicas o automatización de procesos.
    • Formar al personal en levantamiento seguro, pausas activas y uso adecuado de equipos.
    • Desarrollar protocolos diferenciados para sectores con tareas críticas, como el sanitario.

     

    ¿Cómo puede ayudarte OTP?

    En OTP contamos con especialistas en higiene laboral, ergonomía y prevención que pueden ayudarte a:

    • Evaluar los riesgos por manipulación manual de cargas con metodologías adaptadas.
    • Proponer mejoras realistas y eficaces en tus procesos de trabajo.
    • Formar a tu equipo con programas adaptados a sus funciones y condiciones reales.
    • Integrar estas medidas en la planificación preventiva y cumplir con la normativa vigente.

    Una empresa que protege la salud musculoesquelética de su equipo es una empresa más segura, más sostenible y más productiva.

     

     

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  • Actualización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) 2025: ¿cómo afecta a tu empresa?

    Actualización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) 2025: ¿cómo afecta a tu empresa?

    Recientemente se ha actualizado el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), el marco normativo que establece los requisitos de seguridad que deben cumplir todas las instalaciones eléctricas de baja tensión en España. Desde OTP, queremos explicarte de forma clara en qué consiste esta actualización y qué obligaciones implica para las empresas y titulares de instalaciones eléctricas.

     

    ¿Qué ha cambiado en el REBT?

    Aunque el reglamento sigue estando aprobado por el Real Decreto 842/2002, se han introducido modificaciones importantes en 2025, adaptándolo a los avances tecnológicos y reforzando la seguridad. Entre los principales cambios destacan:

     

    Protección obligatoria contra sobretensiones

    A partir de ahora, todas las nuevas instalaciones eléctricas y las reformas importantes deberán contar con dispositivos de protección contra sobretensiones. Esta medida protege los equipos frente a fenómenos como rayos o picos de tensión, reduciendo el riesgo de daños.

     

    Actualización de requisitos técnicos

    Se han reforzado las medidas de protección contra contactos eléctricos y se han revisado los requisitos para instalaciones de autoconsumo (placas solares) y puntos de recarga para vehículos eléctricos.

     

    Fomento de la eficiencia energética y la digitalización

    El nuevo reglamento impulsa el uso de sistemas inteligentes de gestión energética en edificios y empresas, alineándose con las estrategias de sostenibilidad y digitalización.

     

    Más exigencias en documentación y mantenimiento

    Las nuevas instalaciones deberán contar con una documentación técnica más detallada, y será obligatorio realizar inspecciones y mantenimientos periódicos para garantizar la seguridad y eficiencia del sistema.

     

    ¿A quién afecta esta actualización?

    Esta modificación no obliga a realizar cambios en las instalaciones eléctricas existentes, salvo en dos supuestos:

    • Si se realiza una nueva instalación.
    • Si se acomete una ampliación o reforma importante (es decir, que afecte a más del 50 % de la potencia instalada o implique la creación de nuevos cuadros eléctricos o circuitos completos).

    En resumen:

    • Si tu empresa no realiza cambios significativos en sus instalaciones eléctricas, no tendrás que hacer adaptaciones obligatorias.
    • Si tienes previsto ampliar, reformar o construir nuevas instalaciones, deberás cumplir con los nuevos requisitos del REBT 2025.

     

    ¿Qué beneficios tiene esta actualización?

    • Mayor seguridad para las personas trabajadoras y usuarias.
    • Protección frente a daños eléctricos en equipos e infraestructuras.
    • Mejora de la eficiencia energética y una mejor gestión de los recursos.
    • Ahorro a medio y largo plazo, al evitar averías y paradas imprevistas mediante la inclusión de protecciones como los dispositivos contra sobretensiones.

     

    ¿Qué debes hacer como empresa?

    Desde OTP, te recomendamos:

    • Si tienes prevista una nueva obra o reforma, asegúrate de contratar empresas instaladoras que cumplan el REBT actualizado.
    • Aunque no sea obligatorio, considera realizar revisiones preventivas de las instalaciones antiguas para reforzar la seguridad.
    • Consulta con tu técnico de prevención o asesor de confianza si tienes dudas sobre tu situación específica.

     

    La prevención también empieza en las instalaciones

    La actualización del REBT 2025 busca instalaciones eléctricas más seguras, eficientes y adaptadas a las nuevas tecnologías. En OTP estamos a tu disposición para asesorarte y acompañarte en todo el proceso de adaptación a esta nueva normativa. Porque cuando se trata de seguridad eléctrica, la prevención no es opcional, es esencial.

     

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  • Las empresas con más de 50 personas trabajadoras deberán contar con un Plan LGTBI

    Las empresas con más de 50 personas trabajadoras deberán contar con un Plan LGTBI

    Desde el 10 de abril de 2025 todas las empresas de más de 50 personas en plantilla deberán tener implementado un Plan LGTBI, en cumplimiento de lo establecido en la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI.

    Esta medida, recogida en el artículo 15 de dicha norma, forma parte de las políticas de igualdad que el tejido empresarial debe integrar para garantizar entornos laborales seguros, inclusivos y libres de discriminación por razón de orientación sexual, identidad de género o expresión de género.

    El reciente Real Decreto 1026/2024, publicado en octubre de 2024, desarrolla el contenido que deben incluir estas medidas. Aunque el Real Decreto fija un plazo general de doce meses para su cumplimiento, su entrada en vigor a los seis meses de su publicación marca el 10 de abril de 2025 como fecha límite efectiva para tener implantado el Plan LGTBI.

    ¿Qué debe incluir el Plan LGTBI?

    Aunque el desarrollo reglamentario aún está pendiente, se prevé que el Plan LGTBI incluya:

    • Medidas concretas contra la discriminación y el acoso por motivos LGTBI.
    • Protocolos de actuación frente a situaciones de violencia o acoso.
    • Formación y sensibilización del personal.
    • Revisión de políticas internas para garantizar la igualdad de trato.

    ¿Qué riesgos conlleva no tenerlo?

    Las empresas que incumplan esta obligación podrán enfrentarse a sanciones económicas de hasta 150.000 euros, en función de la gravedad de la infracción. Según fuentes oficiales, no contar con un plan LGTBI en plazo se considerará una infracción grave de acuerdo con la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS).

    Además de las multas, las compañías pueden sufrir un importante deterioro de su imagen corporativa, especialmente en un contexto en el que la diversidad y el compromiso social son aspectos valorados por clientes, inversores y talento profesional.

    ¿Cómo puede prepararse tu empresa?

    Desde OTP, acompañamos a las empresas en el cumplimiento normativo en materia de prevención de riesgos laborales, salud, igualdad y bienestar organizacional. Nuestra experiencia en la implantación de planes y protocolos personalizados nos permite ofrecerte:

    • Asesoramiento técnico y jurídico especializado.
    • Diagnóstico de situación e identificación de necesidades.
    • Elaboración e implementación del Plan LGTBI.
    • Formación a equipos directivos y plantilla.

    El tiempo corre: a partir del 10 de abril de 2025, las empresas que no hayan implementado su Plan LGTBI podrán ser sancionadas.

    En OTP te ayudamos a cumplir con la ley y a construir entornos laborales más inclusivos.

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  • Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA): lo que toda empresa debe saber

    Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA): lo que toda empresa debe saber

    El amianto, también conocido como asbesto, fue durante décadas un material muy utilizado en sectores como la construcción o la industria por sus propiedades aislantes y su resistencia al calor. Sin embargo, hoy sabemos que su manipulación implica graves riesgos para la salud de las personas trabajadoras, motivo por el cual su uso está estrictamente regulado. En este contexto, el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) es una herramienta esencial en materia de prevención.

     

    ¿Qué es el RERA y por qué es importante?

    El RERA es un registro oficial que deben cumplir todas las empresas cuyas actividades puedan implicar exposición laboral al amianto. Su función principal es asegurar que las empresas cuentan con los medios técnicos, organizativos y formativos adecuados para realizar trabajos con amianto de forma segura y controlada.

    Este registro es gestionado por las autoridades laborales de cada comunidad autónoma y forma parte del marco normativo que regula la manipulación de este material, altamente peligroso para la salud.

     

    ¿Qué empresas están obligadas a inscribirse?

    Deben inscribirse todas aquellas empresas que realicen actividades en las que exista riesgo de liberación de fibras de amianto, como por ejemplo:

    • Trabajos de demolición de edificaciones que contengan amianto.
    • Desmantelamiento de instalaciones, equipos o estructuras con materiales que lo incluyan.
    • Retirada, transporte y eliminación de residuos con contenido de amianto.
    • Mantenimiento o reparación de elementos que lo contengan.
    • Actuaciones en vertederos autorizados para residuos con amianto.

    La inscripción en el RERA debe realizarse antes del inicio de cualquier actividad relacionada con este material.

     

    ¿Qué requisitos hay que cumplir para inscribirse?

    Aunque cada comunidad autónoma puede establecer sus propios procedimientos, en líneas generales se solicita:

    • Acreditación de la actividad de la empresa.
    • Formación específica del personal en materia de amianto.
    • Disponibilidad de equipos de protección individual y colectiva adecuados.
    • Procedimientos de trabajo seguros y documentados.
    • Elaboración y presentación de un plan de trabajo para cada intervención, que debe ser aprobado por la autoridad laboral competente.

     

    ¿Qué obligaciones conlleva estar inscrito?

    La inscripción en el RERA no es un trámite puntual. Una vez registrada, la empresa debe cumplir con una serie de obligaciones continuas, entre ellas:

    • Comunicar cualquier modificación de los datos de inscripción.
    • Garantizar la formación continua del personal expuesto.
    • Elaborar y presentar planes de trabajo actualizados para cada actuación.
    • Implementar programas de vigilancia de la salud específicos para las personas trabajadoras expuestas al amianto.

     

    No solo es una exigencia legal: es una cuestión de salud pública

    La inscripción en el RERA no es únicamente un requisito legal: es una herramienta de prevención imprescindible. Su objetivo es que todas las actividades que impliquen manipulación de amianto se realicen en condiciones seguras, minimizando los riesgos para quienes trabajan con este material y para la población en general.

     

    En OTP te ayudamos a cumplir con la normativa

    Desde OTP, acompañamos a las empresas en todo el proceso: desde la formación de las personas trabajadoras, hasta la elaboración de planes de trabajo, pasando por el cumplimiento de los requisitos preventivos y sanitarios. Porque proteger la salud en el trabajo empieza por conocer y respetar las obligaciones legales.

     

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  • OTP obtiene la certificación ISO 27001: un paso firme hacia la excelencia en la gestión de la seguridad de la información

    OTP obtiene la certificación ISO 27001: un paso firme hacia la excelencia en la gestión de la seguridad de la información

    La prevención de riesgos laborales no puede entenderse hoy sin una gestión segura, responsable y profesional de la información. En OTP, damos un paso más en nuestra apuesta por la mejora continua y la confianza de nuestros clientes al obtener la certificación ISO 27001, la norma internacional más exigente en materia de seguridad de la información.

    Este reconocimiento oficial respalda la implantación de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI) que refuerza la integridad, confidencialidad y disponibilidad de los datos en todos nuestros procesos.

     

    ISO 27001: ¿qué significa y por qué es relevante?

    La ISO 27001 establece un marco riguroso para identificar riesgos, establecer controles, y proteger los activos de información de una organización. En un entorno donde el tratamiento de datos es esencial —especialmente en sectores como la salud laboral, donde manejamos información sensible—, contar con esta certificación supone:

    • Mayor garantía para nuestros clientes, sabiendo que sus datos están protegidos bajo estándares internacionales.
    • Reducción de riesgos operativos y tecnológicos, con protocolos establecidos ante posibles incidentes.
    • Transparencia y responsabilidad en la gestión de la información en todos nuestros servicios.
    • Cumplimiento normativo reforzado, alineado con la LOPDGDD, el RGPD y otros marcos regulatorios clave.

     

    Mejora continua, compromiso colectivo

    El camino hacia la certificación ha supuesto una revisión exhaustiva de todos nuestros procesos y un compromiso firme de mejora a largo plazo. Ha sido un proyecto colectivo en el que han participado múltiples departamentos, demostrando una vez más la fortaleza de nuestro equipo.

    Queremos destacar el liderazgo de Mar Chacón, que ha coordinado este proceso con una visión estratégica y una dedicación ejemplar. Gracias a su impulso y a la implicación de todas las personas involucradas, OTP ha alcanzado un nuevo estándar de excelencia.

     

    Seguridad que se integra en nuestra cultura

    Para OTP, esta certificación no es un fin en sí mismo, sino una muestra de que la excelencia, la responsabilidad y la mejora continua forman parte de nuestro ADN. Con ella, reforzamos nuestro compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la seguridad, sumándonos a las certificaciones ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001 que ya forman parte de nuestro sistema de gestión. Seguimos avanzando para ofrecer a nuestros clientes no solo soluciones preventivas eficaces, sino también entornos digitales y operativos seguros.

     

    En OTP, seguimos construyendo una prevención más sólida, más segura y más confiable. Porque La Salud es +.

  • Exoesqueletos en el entorno laboral: ¿solución para los trastornos musculoesqueléticos?

    Exoesqueletos en el entorno laboral: ¿solución para los trastornos musculoesqueléticos?

    La innovación tecnológica ha abierto nuevas oportunidades para mejorar las condiciones laborales. Uno de los avances más prometedores en este ámbito es el uso de exoesqueletos en entornos de trabajo físicamente exigentes. Su interés ha crecido notablemente en los últimos años como respuesta a la elevada incidencia de los trastornos musculoesqueléticos (TME), una de las principales causas de baja laboral en Europa.

    Estos dispositivos emergen como una herramienta útil para reducir el esfuerzo físico en tareas repetitivas o forzadas, aliviando la carga sobre músculos y articulaciones, y contribuyendo a preservar la salud musculoesquelética de las personas trabajadoras. Pero ¿qué son exactamente los exoesqueletos y qué implicaciones tienen para la prevención de riesgos laborales?

     

    ¿Qué es un exoesqueleto?

    Un exoesqueleto es un dispositivo externo, mecánico o textil, que se adapta al cuerpo de la persona para proporcionarle apoyo físico en tareas específicas. Puede asistir en movimientos repetitivos, mantener posturas forzadas o reducir la carga sobre determinadas zonas corporales, como espalda, hombros o extremidades inferiores.

    Su principal ventaja reside en la reducción de la carga física, lo que incide directamente en la prevención de TME, como lumbalgias o lesiones en hombros. Estudios recientes han demostrado que algunos modelos pueden disminuir la actividad muscular lumbar hasta un 40%, y aliviar el esfuerzo en los hombros más de un 50%.

    Además, pueden ser de gran ayuda en procesos de reincorporación tras una baja médica, en la adaptación de tareas a personas con limitaciones funcionales o para prolongar la vida laboral en plantillas envejecidas.

     

    Ámbitos de uso y tipos de exoesqueletos

    Los exoesqueletos ya se están utilizando en sectores como:

    • Industria (automoción, aeronáutica, montaje)
    • Logística
    • Construcción
    • Agricultura

    Son especialmente útiles en tareas que implican manipulación de cargas, trabajos en altura o posturas mantenidas.

     

    Tipos de exoesqueletos:

    • Según la parte del cuerpo: extremidades superiores, inferiores, espalda o cuerpo completo.
    • Según el funcionamiento:
      • Pasivos: no requieren energía eléctrica; funcionan mediante muelles o amortiguadores.
      • Activos: integran sensores, actuadores y alimentación eléctrica.

    Los modelos pasivos son actualmente los más extendidos por su simplicidad, ligereza y menor coste.

     

    ¿Qué riesgos puede implicar su uso?

    Aunque presentan beneficios evidentes, los exoesqueletos también pueden generar riesgos si no se implantan correctamente:

    • Ergonómicos: mal ajuste, inmovilización prolongada o sobrecarga en otras zonas.
    • De seguridad: riesgo de caídas o golpes si no se garantiza un entorno de trabajo adecuado.
    • Psicosociales: sensación de pérdida de autonomía, resistencia al cambio o aumento del estrés.
    • Higiénicos: si se comparten sin medidas de limpieza, pueden transmitir agentes biológicos.

     

    ¿Se consideran Equipos de Protección Individual?

    Actualmente, los exoesqueletos no están considerados como Equipos de Protección Individual (EPI) en la Unión Europea. Se consideran equipos de trabajo y, en el caso de los activos, también pueden clasificarse como máquinas, lo que implica su inclusión en la evaluación de riesgos del puesto. Esto esta creando un debate pues algunos consideran que los exoesqueletos si que encajan con la definición de EPI.

     

    Marco legal aplicable

    En España, el uso de exoesqueletos se encuentra regulado dentro del marco general de prevención de riesgos laborales. El Real Decreto 1215/1997 establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para el uso de equipos de trabajo, aplicables tanto a exoesqueletos pasivos como activos.

    Además:

    • Real Decreto 1644/2008: regula la comercialización de máquinas, aplicable a exoesqueletos activos.
    • Norma ISO 18646-4:2021: establece criterios de rendimiento y métodos de prueba para exoesqueletos lumbares.
    • Notas Técnicas de Prevención (NTP 1162 y 1163) del INSST: ofrecen directrices prácticas sobre selección e implantación en la empresa.

     

    Presente y futuro

    Aunque aún se enfrenta a retos —como la falta de normativa específica, la incomodidad en tareas prolongadas o la limitada autonomía de los modelos activos— la evolución de la tecnología apunta a dispositivos más ligeros, inteligentes y adaptables.

    Su integración en entornos laborales puede suponer un salto cualitativo en la mejora ergonómica y en la prevención de lesiones, siempre que se realice con un enfoque técnico, personalizado y responsable.

    En OTP te ayudamos a evaluar su implantación de forma segura

    Los exoesqueletos no sustituyen las medidas tradicionales, pero sí pueden ser un complemento eficaz si se analizan adecuadamente. En OTP te asesoramos sobre su integración en tu sistema preventivo, evaluando riesgos y beneficios con criterios técnicos.

     

     

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